¿Qué significa aprender?
Por Mag. Mtra. Susana Echeverría
¿Qué es?
Podemos definirlo como la adaptación
al cambio. Cada vez que el cerebro recibe a través de los sentidos una
percepción diferente a las conocidas, o una experiencia nueva, reacciona
generando nuevas redes hebbianas. Estás son grupos de neuronas que se unen a
través de sus axones y sus dendritas formando verdaderos conjuntos, que tienen
en común esa situación. Según la importancia de la experiencia que se está
viviendo estas redes permanecerán unidas en el tiempo o están destinadas a
desintegrarse para pasar a formar nuevos redes cuando sean requeridas.
La
diferencia la establecerá el proceso emocional que acompaña dicha experiencia.
Si es importante, será guardada por la memoria emocional y permanecerá en el tiempo. Cada vez que la situación se
repita, el recuerdo, volverá, la red hebbiana se activará e incluso crecerá
agregando nuevas neuronas que respondan al nuevo conocimiento incorporado. A
este proceso se lo denomina aprendizaje y es la base de todas nuestras
conductas y conocimientos.
¿Por qué?
Porque el móvil siempre es la supervivencia.
Si nos situamos en el presente, hoy año 2015,
nos resulta muy difícil entender que la supervivencia hubiese sido el móvil de
todo ese proceso. Pero nuestra estructura UCCM fue creada con esa finalidad,
aunque hoy en día se vivan algunas situaciones del mundo moderno con la misma
intensidad y urgencia como si estuviese en juego la supervivencia.
Lo que diferencia a los seres
humanos del resto, es su capacidad de aprender a partir de experiencias
anteriores o de estímulos que recibe a través de los sentidos. El aprendizaje
es el proceso que generó el cambio en la historia de la especie. El no tener
siempre que reaccionar de cero ante un peligro y poder apoyarse en experiencias
anteriores para reaccionar más rápido ante el peligro.
Este proceso aparece
como desarrollo del cerebro con la aparición del sistema límbico, que incorpora
el recuerdo de experiencias anteriores a través de la memoria. En una etapa
posterior con el desarrollo de los lóbulos pre-frontales se incorporará la
posibilidad de anticiparnos a lo que sucederá y generar estrategias para
protegernos. Para entender la evolución:
- · CEREBRO REPTIL (sistema instintivo) actúa siempre en el PRESENTE
- · CEREBRO LÍMBICO (sistema emocional)incorpora el uso del PASADO por medio del recuerdo
- · NEOCORTEX (sistema cognitivo) incorpora la proyección al FUTURO utilizando el razonamiento
Por lo tanto
para cumplir con su principal función de supervivencia, la UCCM debe poder
captar los estímulos provenientes del exterior a través de los sentidos y
procesarlos para determinar si los mismos están a favor o en contra de nuestra
supervivencia.
¿Cómo?
Es un proceso que está a cargo de
las redes hebbianas. Grupo de
neuronas comunicadas a través de sus axones y dendritas formando verdaderas
marañas. Cuánto más veces se repite la experiencia, más comunicaciones entre
las neuronas se realizan, estrechando lazos y fortaleciendo el recuerdo de la
misma. Como el número de neuronas es finito, si bien nacen y mueren como toda
célula, su número proporcionalmente es estable, cuando la red hebbiana necesita
fortalecerse por esa repetición que hablamos, recurre a la incorporación de
neuronas que estén formando redes cercanas que estén en desuso, o que no se
repiten en el tiempo.
Este proceso que recibe el nombre de robo hebbiano es lo que explica el olvido de recuerdos que no se
han reiterado en el tiempo.
Debemos tener en cuenta que nuestro cerebro está más preparado para olvidar
lo nuevo, que para recordarlo, como forma de asegurar nuestra supervivencia. Si
no fuera así, los recuerdos nuevos pasarían a sustituir siempre los viejos con
posibilidad de estar en peligro. El proceso de mantener los recuerdos
importantes está dado por la repetición.
“Cuántas más veces recorro el mismo camino para ir a mi casa, más lo
automatizo.”
“Cuánto más veces debo repetir un teléfono más lo voy a recordar”
“Cuánto más veces repetimos un
conocimiento nuevo, más se va a incorporar”
¿Dónde?
Este proceso se desarrolla en el cerebro límbico o sistema emocional y el los Lóbulos Pre Frontales (LPF) Debemos
diferenciar en la evolución de la especie los conceptos de entrenamiento con
los de aprendizaje. Para lograr éste último se requiere la intervención de los
LPF, característica netamente humana.
El cerebro es una máquina biológica que se alimenta por un lado del aspecto
emocional y por el otro de lo que llamamos cognitivo-ejecutivo. Ambos se
complementan y se vuelven imprescindibles.
El aspecto emocional es el que va a marcar la intensidad con que se
incorporará el nuevo conocimiento. Lo va a ser en forma rápida, inconsciente y
no requiere esfuerzo.
Mientras que el aspecto cognitivo ejecutivo de la adquisición va a ser un
proceso más lento, consciente, requiere un importante esfuerzo consciente y un
consumo grande de energía, por eso nos cansamos con facilidad, nos agotamos y
no podemos mantener la atención por mucho tiempo. Además de todo esto es un
aprendizaje fácil de olvidar.
¿Cuándo?
Todo conocimiento nuevo produce inseguridad, rechazo o confusión por ser un
potencial peligro para la supervivencia. Así se pone en marcha el proceso de aprendizaje.
Los conocimientos acumulados en la memoria emocional requieren cada vez
menos esfuerzos para activarse porque integran la llamada zona de seguridad, donde la UCCM se siente sin peligro de
supervivencia. Esta zona está formada
biológicamente por las redes neuronales de la memoria.
En cambio, los conocimientos nuevos, requieren mucho más esfuerzo por parte
de los LPF, consumiendo mucha más energía. Estos conocimientos nuevos producen
una zona de inseguridad ya que están fuera de la zona anterior que garantizaba
la supervivencia.
Lo que tenemos que tener en cuenta es que el verdadero aprendizaje es el
que se produce fuera de la zona de seguridad, ya que obliga a los LPF a generar
nuevas redes o fortalecer las ya existentes para consolidar el conocimiento.
De todos modos en la medida que profundizamos en los conocimientos de cómo
funciona nuestro cerebro, nos vamos convenciendo que debemos cambiar la forma
de encarar el aprendizaje en el aula.
Habitualmente nos conformamos con brindar el conocimiento bajo
determinadas estructuras que no llevan al niño a salir de su zona de seguridad,
no facilitando el proceso de consolidación del conocimiento.
Mag. Mtra. Susana Echeverría Vanzzino

Excelente me gustaría recibir información sobre educación emocional...Gracias
ResponderEliminarPuedes escribirnos a proeduema@gmail.com
ResponderEliminarsaludos!